INICIO

EL ORIGEN DE HOMO SAPIENS


La escasez de restos fósiles impide usar estadísticas fiables y es la principal razón de la inestabilidad de las hipótesis sobre el origen del ser humano, por lo que cada nuevo hallazgo provoca una alteración de lo que se aceptaba como definitivo. Por ejemplo en la polémica sobre el Homo erectus, sólo se han podido utilizar los restos de 19 individuos, algunos de morfología o clasificación dudosas. Hasta hace unas décadas la tendencia era crear una nueva especie con cada descubrimiento de un nuevo fósil (tendencia favorecida por el afán de protagonismo de muchos paleoantropólogos), hoy domina el criterio opuesto y se tiende a integrar los nuevos hallazgos en especies ya definidas (lo cual permite hacer clasificaciones mas sencillas y más claras), aunque ambas tendencias presentan dificultades ya que en algunas ocasiones los criterios de clasificación son muy débiles.

Actualmente se acepta que el linaje de los seres humanos se separa del resto de los primates hace tan solo unos cinco millones de años, las evidentes diferencias anatómicas con éstos delatan una evolución aceleradísima del Homo sapiens. ¿Cuál ha sido el motor básico que ha permitido esta transformación?

La perspectiva permite observar una interesante evolución de las ideas sobre el proceso de hominización (también interpretando el pasado nos delatamos). Charles Darwin concedió una gran importancia a la liberación de las manos de la tarea de la locomoción, con lo que éstas podrían dedicarse a fabricar herramientas y armas lo cual permitiría al hombre competir con grandes depredadores, es la aplicación del principio de lucha por la vida a la evolución del hombre. A principios de este siglo, con el darwinismo en retroceso, se pensó que la cefalización intensa y no la capacidad defensiva había sido la clave de la hominización. En los años cincuenta, periodo de enorme desarrollo industrial, se puso énfasis en el hombre fabricante de herramientas; en los sesenta, época de las ideologías de la comunicación, como la Aldea Global de McLuhan, se hizo hincapié en el lenguaje. En los setenta, periodo de implantación del movimiento feminista, en el papel decisivo de la mujer recolectora. Hoy en día, con la mujer incorporada masivamente al mundo laboral, la idea más en boga es la que propone que el empuje decisivo de la hominización tuvo lugar cuando Homo erectus se organizó en una estructura dual de caza (por el hombre) y recolección ( por la mujer), compartiendo los alimentos en campamentos estables. Esta visión de hombre y mujer colaboradores se refuerza asignando a la abuela un papel destacado, la cual ayudaría a la hija en el cuidado de la prole. Esta interpretación es conocida como "la hipótesis de la abuela" . La menopausia sería una ventaja evolutiva, al permitir un lapso al final del periodo reproductivo (en el resto de las especies de primates la hembra es fértil hasta prácticamente la muerte) que permite a las abuelas ayudar a sus hijas a cuidar de sus nietos. Desde el punto de vista de la perpetuación de sus genes, sería más ventajoso para una mujer que ya ha pasado su plenitud reproductiva, tratar de asegurar su descendencia a través de sus nietos que tener hijos propios. Según ésta hipótesis las abuelas sólo ayudarían a sus hijas en el cuidado de su prole y no a la de sus hijos, ya que sólo en el primer caso pueden estar seguras de que sus nietos llevan genes suyos. Los chimpancés son prácticamente fértiles toda su vida mientras que las mujeres son estériles mucho tiempo antes de ser fisiológicamente viejas. Durante este largo periodo postreproductivo la ayuda de las abuelas puede ser vital durante el destete. La colaboración de la abuela en este delicado periodo permitiría incrementar las posibilidades de supervivencia de los niños. Incluso adelantar el momento del destete y por lo tanto acortar el intervalo entre nacimientos. (Esta hipótesis es citada por ARSUAGA, J.L. en El Collar del Neandertal. Nuevas Ediciones de Bolsillo, S.L. Barcelona 2000. La referencia que cita es: Hawkes, K., O'Conell, J., Blurton Jones, N. "Hadza women's time allocation, offspring provisioning, and the postmenopausal life spans" en Current Antropology, 38 (1997), 551-557.

Probablemente el proceso de hominización se inició con la adquisición de la postura bípeda, adquirida por un antecesor de Australopithecus hace entre diez y cinco millones de años, como respuesta a un empeoramiento climático que convirtió parte de la selva africana en sabana o bosque claro en donde la postura bípeda supone una ventaja evolutiva al facilitar la recolección de alimento. Pero el bipedismo no fue el desencadenante de la cefalización ni de la fabricación de herramientas, que comenzaron hace dos millones y medio de años, aunque estos dos acontecimientos si que pudieron estar relacionados. El empeoramiento climático de hace unos tres millones de años pudo haber causado escasez de frutos y de brotes tiernos e impulsar a Homo hábilis a fabricar herramientas (guijarros aguzados) para desgarrar carroñas y diversificar su dieta. Así los acontecimientos mayores en la evolución homínida pueden correlacionarse con la inestabilidad climática de los últimos tiempos geológicos
Hace entre dos y un millón de años se producen varios avances decisivos: La cefalización se acelera y la dieta pasa a ser parcialmente carnívora: La caza se transporta al campamento y allí se descuartiza con la ayuda de herramienta especializadas. Esta actividad cazadora ocasionó en Homo Erectus el hábito migratorio convirtiéndolo así en el primer homínido cosmopolita. Estas transformaciones dan paso al ser humano moderno, el cual inventa el lenguaje y la conciencia, la cual queda reflejada en el arte. Según muchos antropólogos la persistencia de las mismas herramientas a lo largo de cientos de miles de años en regiones extensas indica una transmisión de habilidades, generación tras generación, que es difícil de explicar por mero aprendizaje visual y requeriría algún tipo de habla, de ésta forma el lenguaje que sería también una gran ventaja evolutiva en la caza en grupo, quizá nació también con Homo erectus.


Un árbol evolutivo de los homínidos:


En la base Australopithecus afarensis, de la que salen tres ramas, una conduce a Asatralopithecus robustus, otra a Australopithecus bosei y la tercera arranca con Homo hábilis, continua con Homo erectus y termina en Homo sapiens, donde continua discutiéndose la relación entre Homo sapiens sapiens y Homo sapiens neanderthalensis y las formas arcaicas que precedieron a ambos hace un cuarto de millón de años, aceptándose cada vez por más autores que no hubo hibridación (al menos masiva) entre Homo Sapiens sapiens y Homo sapiens neanderthalensis. Las tres especies de Homo están ligadas en una línea de rápida cefalización que arranca en Australopithecus Afarensis.
Algunas características de los principales homínidos:


Australopithecus afarensis: Vivió entre hace 3,5 y 3,1 millones de años. Exhibe una sorprendente variabilidad morfológica, su estatura por ejemplo oscila entre 1 y 1,70 metros, era bípedo auque tal vez no totalmente erguido. El cráneo muy pequeño 400cc similar al de los monos antropomorfos.


Australopithecus africanus: Vivió entre 2,8 1,8 millones de años, con capacidad craneal de 480cc y rasgos menos simiescos: la frente era mas alta y el rostro mas vertical. La columna vertebral muestra la típica curvatura humana. Con cierta capacidad de manipulación algunos autores le atribuyen capacidad de fabricación de herramientas.


Australopithecus robustus: Vivió entre 3 y 1 millón de años, su capacidad craneal oscila entre 500 y 525 cc era un herbívoro de gran estatura con saliente supraorbital y cresta sagital en algunas variedades.

Homo habilis: Aparece en Kenya (Tanzania) hace unos dos millones de años desapareciendo hace 1,4. Aunque coexiste con Australopithecus Africanus, su capacidad craneana es casi el doble (650 a 800cc) que la de aquel, lo cual sugiere que la evolución ha cambiado de ritmo de cefalización. La dentición es más humana con reducción de molares y premolares. Las manos son esencialmente modernas, aunque la curvatura de las falanges indica que era un arbóreo ocasional. Quizá también fue el primer mono desnudo. Es el primer constructor de herramientas, útiles toscos quizá aun no usados de forma sistemática. Completó su dieta a base de frutas con carroña, cuya carne extraía con guijarros afilados.

Homo erectus: Aparece en África oriental hace 1,6 millones de años y se extingue en Africa y Eurasia hace menos de 200.000 años. A lo largo de este periodo su capacidad craneal pasa de 800 a 1200cc . Fue el primer cazador organizado, descubrió el fuego, fabricó herramientas de forma sistemática y fue el primer homínido carnívoro. También fue el primero que vivió en campamentos estables y fue el primer homínido migratorio, tiene un nombre muy inadecuado ya que la postura bípeda se había logrado muchos años antes.

En el periodo entre 500.000 y 100.000 años viven en Europa una serie de poblaciones de homínidos avanzados, herederos genéticos y culturales de Homo Erectus: hay restos en Grecia (Petralona), Alemania (Steinheim), Francia (Arago), Gran Bretaña (Swancombe) y España (Atapuerca) y su clasificación es problemática. Para unos autores se trata de los últimos Homo erectus y para otros son ya Homo sapiens. Homo sapiens arcaicos. Su capacidad cerebral es muy grande (1200–1400cc) pero son más robustos que los Homo sapiens.


Homo sapiens neanderthalensis: aparece en Eurasia hace unos 150.000años. Es un homínido robusto, de osamenta maciza y fuerte musculatura y está dotado de un cráneo enorme de 1400cc de capacidad (la media del hombre moderno es de 1375cc. Inventaron los vestidos para protegerse del frío de los periodos glaciares que atravesó Eurasia mientras la habitó. Creó una cultura avanzada, con instrumentos propios y practicó enterramientos rituales (¿esbozos de religión?). Desaparecieron bruscamente, hace 40.000 a 35.000 años, llegando a convivir con homo sapiens sapiens.

Homo sapiens sapiens: aparece hace unos 35.000 años en Europa, donde reemplaza al neandertalense (o se híbrida con él).Desde allí, aprovechando los cambios climáticos, inicia una rápida serie de migraciones que le llevan a colonizar América, a través de Siberia, y Australia a través de los estrechos de Timor. El ser humano pudo llegar a Norteamérica hace justamente 35.000 años y a Australia hace 33.000. Como vemos,Homo sapiens sapiens coloniza el planeta entero casi recién aparecido. El arte,la transmisión sistemática de información a las generaciones siguientes y a la transformación de la naturaleza son los mayores logros de este viajero.

(De Francisco Anguita Vidella. Origen e historia de la tierra. Ed. Rueda 1988.)